lunes, 3 de enero de 2011

Cuatro palabras para el 2011

Estoy tratando de sintetizar en una sola palabra lo que espero del 2011 a raíz de unas lecturas que vine leyendo estos últimos días.
La verdad es que pasé por muchas: PAZ, SUEÑOS CUMPLIDOS, DOMINIO PROPIO, MISERICORDIA, DETERMINACIÓN, y la lista continúa.
Me costó mucho la elección y me decidí por: DISCIPLINA: no la que está relacionada a los castigos a los niños (aunque este no es su significado tampoco) sinó a la DISCIPLINA PERSONAL, la que tiene que ver con comer bien, dormir suficiente, conectarme a Dios por medio de la oración y la lectura, administrar el dinero y hacerlo bien, redimir el tiempo, etc. Necesito disciplinar mi cuerpo con las cosas que me pide (generalmente dulce de leche y Casancrem antes de acostarme por nombrar algunos gustos extravagantes, jajaja), mi mente acelerada, las  palabras que salen de mi boca sin pensar, mi mirada de juicio ante tantas cosas, el reloj interno que me hace vivir a prisa y sin disfrutar las pequeñas cosas.
Luego pensé en SUMISIÓN porque quiero que Dios domine mi vida este nuevo año, y no que lo hagan mis circunstancias. Quiero vivir por sobre las situaciones que rodean mi cotideanidad, que mi humor esté apoyado en Dios, mi mirada puesta en Él y no en los acontecimientos. Quiero darle el timón de mi via, quiero aprender a esperar en su voluntad, quiero pedirle consejo y esperar a que me responda, y cuando digo esperar que pueda esperar en Él.
Y también elegí la palabra: INTEGRACIÓN porque deseo que Dios esté en mi casa presente, que todos le demos el lugar que le corresponde, el primero en nuestra familia, que le consultemos las vacaciones, que le pidamos lo que necesitamos, que nos sintamos reprendidos por Él (poquito!) que busquemos su voz, su ayuda, y que le obedezcamos aunque nos cueste hacerlo.
Quiero todo eso para este año, quizas suene ''ideal'' y hasta imposible pero caminaré en pos de esa meta. Aunque me cueste, aunque hayan días que no lo consiga, aunque piensen lo que piensen, yo correré en esa DIRECCIÓN
Amén