viernes, 11 de marzo de 2011

Tsunami o Quietud

Vuelvo a las pistas! Perdón pero entre cambios de horarios, maquinas nuevas, y un poco mas de trabajo me fué dificilísimo organizarme para sentarme tranquila a escribir!
Qué sensaciones raras despiertan las catástrofes, no?
Cómo puede ser que en esta parte del mundo estemos bien, tranquilos y en la otra mitad haya tanto movimiento al punto de generar olas de 10 metros y desvastar un país casi completamente!
No lo entiendo!
Lo unico que puedo hacer es reflexionar acerca de los tiempos de chatura y tiempos de tsunamis en nuestras vidas y llego a la conclusión que:
Sea el movimiento en la escala de ritcher uno u ocho puedo declarar que   

1 Nuestro Dios es como un castillo



que nos brinda protección.


Dios siempre nos ayuda


cuando estamos en problemas.


2-3 Aunque tiemble la tierra


y se hundan las montañas


hasta el fondo del mar;


aunque se levanten grandes olas


y sacudan los cerros con violencia,


¡no tendremos miedo!
 
Es el samo 46, y me pareció oportuno citarlo. Dios es quien nos puede mantener firme en medio de la turbulencia si apoyamos nuestra confianza en Él.
 
De todas maneras, y volviendo a la catrástofe de Japón me pregunto de qué manera podríamos ayudar a esa gente desde aquí...escucho sugerencias!