lunes, 22 de octubre de 2012

Dios con pechos llenos de leche...

"Porque así dice Jehová: He aquí que yo extiendo sobre ella paz como un río, y la gloria de las naciones como torrente que se desborda, y mamareis, y en los brazos seráis traídos, y sobre las rodillas seráis mimados.
Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomareis consuelo" Isaías 66:12 y 13
"Pensar a Dios como hombre ha sido influencia de nuestra cultura, porque en realidad Dios tiene diferentes manifestaciones. La que usó el pastor ayer, por ser el día de la madre fue la de Dios es su virtud de mamá. Y bastó la lectura de este texto para que mi mente se disparara con un montón de pensamientos hasta hoy.
Dar el pecho, acción que no solo tiene que ver con la provisión sinó con un vínculo cercano, estrecho, de oír el latido del corazón, de oler un perfume individual, de sentir, de escuchar hasta la respiración.
Dios preprarado para amamantar? LLeno de provisión para mi, deseoso de tenerme cerca, de reconfortarme, de hacerme sentir seguro.
Cuantas veces abrí heladeras, alacenas, armarios, cuántas revisé tachos de residuos, o busqué en carteras (hablando figurativamente) buscando algo que sacie mi hambre emocional o espiritual...sin percibir que había un Dios con pechos llenos de leche, con brazos fuertes dispuestos a cargarme para alimentarme y hacerme sentir segura!
Ufff! Gracias por tremenda lección, que mas que una lección fué una experiencia espiritual poder ver a Dios como madre dispuesta a amantar, a saciar y a consolar cuando yo lo necesite." Natalia Managó